Sin categoría

Columna: Sin Anestesia: Desigualdad y desarrollo económico

Columna: Sin Anestesia: Desigualdad y desarrollo económico
13/04/2014 19:13 / Miguel Mier

Miguel Mier | Foto: Archivo
“La desigualdad económica exacerba
todos los problemas”, Tony Judt.
Los economistas medimos la desigualdad económica por medio de un índice que se llama Coeficiente de Gini o Índice de Gini; en honor al estadístico italiano Corrado Gini. Sin el afán de aburrirlos con tecnicismos económicos es un índice muy fácil de explicar, ya que va de cero a 100. Cuando una población tiene un Índice Gini de cero quiere decir que la distribución de la riqueza es exactamente igual para todos sus habitantes. Si existiera una comunidad, digamos de 50 mil personas, que tiene un índice Gini de 100, eso querría decir que toda la riqueza del pueblo la tiene una persona y 49 mil 999 personas tienen cero recursos económicos. O sea, a mayor Índice de Gini mayor desigualdad.
El Índice Gini para México es de 49 puntos. De los países de la OCDE México queda catalogado en el lugar 29 de 34. ¿Y eso es muy grave? No necesariamente. Por ejemplo Estados Unidos ocupa el lugar 28 de 34, apenas un lugar arriba de México, con una calificación de 48.7 puntos. Esto quiere decir que la riqueza bruta en Estados Unidos y de México están casi igualmente mal distribuida.
Dado estos datos duros, ¿qué puede hacer un país si quiere mejorar la distribución de la riqueza? Implementar impuestos y programas sociales que distribuyan mejor los recursos económicos disponibles. Aquí viene otro índice similar: el Índice Gini al ingreso neto. Por eso usé el concepto de riqueza bruta en el párrafo anterior. La diferencia entre la riqueza bruta y la riqueza neta es que la riqueza neta es después de que el gobierno cobró impuestos y redistribuyó la riqueza a través de sus programas sociales. Una vez que el gobierno actuó como gobierno.
Los países tienen dos índices Gini: bruto (antes de impuestos) y neto (después de impuestos). Si un país es efectivo en repartir la riqueza el Índice Gini neto debe mucho menor que el índice bruto.
El índice Gini bruto de México es de 49 y el neto es de 48. El índice Gini bruto de Estados Unidos es de 48 y el neto es de 37, o sea, lo logran bajar 11 puntos. Esto es después de que el gobierno intervino, la población vive menos desigual. Hay países que inclusive lo hacen mejor que Estados Unidos como Suecia o Alemania que logran mejorar su índice en 23 y 25 puntos respectivamente.
El caso de México, el que Índice Gini casi no se mueve, quiere decir que el gobierno ha sido poco efectivo en combatir la desigualdad, o lo que es lo mismo, en repartir mejor los recursos.
Hace unas semanas, en una publicación internacional, leí una entrevista con el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, doctorado en Economía por el MIT. Videgaray declaró que cree en el libre mercado pero con intervención del gobierno.
Sus declaraciones fueron tachadas de Keynesianas (es la escuela de pensamiento económico en favor de la intervención gubernamental en la economía). Videgaray acaba de pasar la Reforma Hacendaria que se centra principalmente en mejorar la recaudación de impuestos, pero nunca nos dijo que sería intervencionista.
Aquí las preguntas son: ¿cómo va a intervenir?, ¿cómo va a redistribuir el dinero captado por los impuestos? Ésa es la clave para hacer crecer nuestra economía mientras logran mejorar la distribución de los ingreso.
Los problemas económicos y sociales de México no son poca cosa (y en estados pobres con gobiernos débiles como el de Michoacán, aún peor).
Abrí esta columna con la memorable cita del historiador Británico Tony Jud. Los problemas que vive nuestro estado se ven exacerbados por la mala distribución del ingreso. Distintos sectores sociales piden más recursos y secuestran las vías públicas al ver los desfalcos al erario público y el dispendio de burócratas.
Espero que la Reforma Hacendaria realmente logre reactivar la economía, y no sólo eso, que en simultáneo tenga un efecto de redistribución del ingreso que tanta falta le hace a México. Con que llegáramos a niveles de redistribución de gobiernos que hoy no son muy bien vistos como el de Grecia (de 8 puntos), sería un gran logro para la estrategia económica de Peña Nieto.

Autor: Miguel Mier, es licenciado en Economía por el ITESM, con maestrías en Administración y Tecnología por las universidades de Stanford, Carnegie Mellon e ITESM. Es Ejecutivo de Entretenimiento y profesor en la Maestría en Administración (MEIM) en la Universidad Carnegie Mellon de Los Ángeles, California.
E-mail: mmier@stanfordalumni.org
Twitter: @MiguelMier

20140413-222037.jpg

Anuncios
Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s